Essaouira


Pocos rojos hay que siendo tan rojos son tan poco rojo como el de la carne. Si la observamos con cuidado caemos en la cuenta que es granate, burdeo , marrón , rosa y sólo muy muy poco de rojo….como mirar el cielo “azul” en verano y “gris” una tarde de invierno. No vemos con los ojos sino con la imagen mental que nos hacemos de lo que vemos, así, no nos damos cuenta de las pequeñas variaciones, de los pequeños detalles…y ya no vemos….. y decimos rojo convencidos, seguros y confiados de lo que nombramos, pero ¿es roja la sangre?, ¿es rojo el fondo del ojo cuando se llora?, ¿rojo el frío en las mejillas? ¿roja la piel quemada?, ¿hasta cuando el rojo aguanta siendo rojo?……..la mirada y la palabra, vaya dos…